Una pandemia de despidos y la amenaza de reforma laboral.
Desde el inicio de la pandemia al 23 de Agosto, 5.500.00 trabajadores fueron afectados por despidos, suspensiones y ataques al salario. Estos son los preocupantes datos que presenta el Observatorio de Despidos representado por Mariano Gonzalez.
El Observatorio hace un relevamiento basado en medios nacionales y provinciales, por lo cual es un número sub-valorado, y casi siempre ignorando al lado informal que no suele aparecer en los medios. Estos números afirman que “1 de cada 2 trabajadores ha visto la crisis descargada en su espalda por un mecanismo u otro, que pueden ser despidos, reducción salarial, adeudamiento sistemático, desdoblamiento del aguinaldo, falta de paritarias, etc.” nos explicaba Mariano.
El mas
afectado de los sectores en este sentido es el estatal, y ya son casi
1.300.000 les afectades por todas las combinaciones de ataques al
salario: En Córdoba se redujo la jornada laboral para justificar la
reducción del salario. En la mayoría de las provincias se postergan
las paritarias y se dividió en cuotas el aguinaldo. El caso de
adeudamiento del salario en Chubut es emblemático por su magnitud,
pero en la mayoría de las provincias la situación es igual. En
Jujuy sufren una reducción salarial les trabajadores de la salud
licenciados por ser grupo de riesgo y les que están contagiades de
covid-19 o que estuvieron en contacto estrecho con personas
contagiadas. Además de eso, en este caso se detectó además una
persecución hacia les trabajadores que denuncian las condiciones en
las que están trabajando y una fuerte judicialización. Por último,
el sector nacional dio la alarma cuando se les notificó a les
investigadores del CONICET que este año ya no habría aumento ni
paritaria: esto es un indicador, puesto que los sueldos de CONICET
están tradicionalmente atados a la paritaria de los estatales, por
lo que esta afirmación le está dando el mensaje a les demás
trabajadores que no habrá paritarias este año.
En el
marco del rastreo de ataques al salario en el sector privado también
se observa esta tendencia: el observatorio detectó que los acuerdos
sectoriales que había firmado la CGT para poner un freno en el 25% a
estas reducciones salariales durante la pandemia se vieron
modificados. En el caso de la Unión Obrera Metalúrgica, tuvieron
que luchar para evitar que durante la suspensión de las actividades
hubiera un recorte salarial del 50%, cerrando las paritarias en 30% y
con un bono no remunerativo hasta diciembre en vez de un aumento,
además de que no tuvieron re composición salarial por los 4 meses
que se atrasó la paritaria. Estos porcentajes de pérdida son
difíciles de recuperar luego porque las tendencias son ir siguiendo
la inflación.
La actividad lechera
también atravesó procesos de lucha importantes con descargas de
leche en las rutas y conciliaciones fallidas que terminaron cerrando
en una paritaria de 27.8% y un bono. Lo mismo en Danica, que a menos
de las 2 semanas de cuarentena realizó despidos seguidos de un fin
de las actividades por parte de la patronal para evitar las acciones
de lucha, y luego descontó los días de cierre a les trabajadores y
finalmente la semana pasada despide a sindicalistas que dirigían las
protestas para presionar a les trabajadores para que cambien su
convenio colectivo de trabajo a otro para poder flexibilizar las
condiciones en el proceso.
Todas estas acciones dejan en
claro que lo que buscan las cámaras empresarias en general es
empujar con su lobby a la reforma laboral flexibilizadora: ya Roberto
Lavagna presentó un proyecto que tiene de fondo una reforma laboral
seguida de una devaluación, mas la inclusión de un aporte de los
trabajadores a sus propios seguros de desempleo para que los despidos
sean mas baratos. La semana pasada la Cámara Argentina de Comercio
presentó un proyecto de reforma laboral con una jornada de 180 horas
semanales y un banco de horas de forma que se pueda empujar a los
trabajadores a horas extras que no se pagan sino que se cambian por
días de vacaciones.
Con las negociaciones por el pago de la
deuda iniciando, seguramente estas medidas sean parte de los
requerimientos del FMI, y ya el oficialismo ha manifestado su
intención de “revisar convenios que han quedado viejos”.
Sobre les trabajadores precarizados o informales los ataques son mas directos: En el sector de trabajadores de casas particulares que esta fuertemente feminizado se registran al rededor de 500.000 ataques al salario mas los que no se registran. Los sectores gastronómicos y de comercio que también tienen una composición femenina muy fuerte y fueron de los mas golpeados, con lo que hay una perspectiva de mayor impacto entre las mujeres en este paquete de ataques.
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